¿Cuándo debería quitarle el pañal a mi hijo?

Jun 17, 2024

La transición del uso del pañal al control de esfínteres es una etapa fundamental en el desarrollo infantil, y también una de las que más preocupa a los padres. La preocupación sobre cuándo su hijo dejará de necesitar pañal y si está alcanzando este hito dentro de un marco temporal normal es común. Cada niño es único y su desarrollo puede variar, lo que puede generar preguntas dudas y, en algunos casos, frustración para los padres que buscan asegurarse de que su hijo esté progresando adecuadamente.

EL DESARROLLO DEL CONTROL DE ESFÍNTERES

Uno de los objetivos más importantes en el desarrollo de los niños es lograr el control de los esfínteres. Al principio, el proceso de control de la micción y la defecación es involuntario, pero con el tiempo, los reflejos se vuelven conscientes y pueden ser controlados voluntariamente. 

El control de la micción generalmente se adquiere entre los 2 y los 4 años de edad. Sin embargo, es importante destacar que solo la mitad de los niños logran este control a los 2 años. Por otro lado, el control del esfínter anal suele desarrollarse un poco antes, entre los 2 y los 3 años. Estos rangos de edad son aproximados y pueden variar dependiendo de cada niño y su entorno.

PROBLEMAS ASOCIADOS: ENEURESIS Y ENCOPRESIS

Cuando un niño no alcanza el control de esfínteres dentro de estas edades esperadas, puede desarrollarse una problemática conocida como enuresis o encopresis. La enuresis se refiere a la micción involuntaria y puede ser de origen funcional (sin alteraciones orgánicas) u orgánico (debido a alteraciones físicas). Además, la enuresis puede ocurrir durante el día o la noche, siendo la enuresis nocturna más frecuente. Este trastorno afecta aproximadamente al 3-4% de los niños y tiende a disminuir con la edad.

La encopresis, por otro lado, se refiere a la defecación involuntaria y también se presenta en dos formas: retentiva y no retentiva. La encopresis retentiva implica una retención prolongada de las heces, lo que eventualmente lleva a un rebosamiento. La encopresis no retentiva ocurre sin una retención previa. Este trastorno afecta al 1.5% de la población infantil y, al igual que la enuresis, tiende a disminuir con el tiempo. No es raro que ambos trastornos se presenten simultáneamente en algunos niños.

INTERVENCIÓN Y POSIBLES SOLUCIONES

Para abordar estos problemas, existen diversos tratamientos que van desde intervenciones farmacológicas hasta técnicas conductuales. Entre las técnicas conductuales más conocidas para tratar la enuresis se encuentra el método de alarma o «pipi stop», que ha demostrado ser eficaz en muchos casos. En el tratamiento de la encopresis, es crucial establecer conductas adecuadas para la continencia, reducir respuestas emocionales como la ansiedad o el miedo que puedan estar asociados con el uso del baño, y fomentar hábitos regulares de defecación.

Es esencial que cualquier intervención sea supervisada por un profesional y adaptada a las características individuales de cada niño. La intervención adecuada puede ayudar significativamente a resolver estos problemas y mejorar la calidad de vida del niño y su familia. Además, podría ser recomendable considerar un tratamiento psicológico para abordar estos trastornos para trabajar con el niño y la familia con el fin de desarrollar estrategias personalizadas que fomenten un ambiente de apoyo y comprensión, ayudando al niño a superar estos desafíos con confianza y éxito.

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